Descubre cómo planificar una migración a AWS o Azure de forma segura, rentable y sin detener tus operaciones.
Migrar a la nube puede parecer un reto técnico, pero en realidad es un cambio de mentalidad.
En Invoke, hemos acompañado a empresas de distintos sectores a dar este salto, asegurando continuidad operativa, optimización de costos y escalabilidad.
1️⃣ Diagnóstico inicial
Antes de mover un solo recurso, se evalúa la infraestructura actual: servidores, aplicaciones, dependencias y consumo.
Esto permite definir un plan de migración por fases para evitar caídas y redundancias.
2️⃣ Elección de la arquitectura ideal
Cada empresa tiene necesidades diferentes. AWS y Azure ofrecen múltiples servicios (EC2, RDS, App Service, etc.) que deben configurarse de forma estratégica según rendimiento y costos.
3️⃣ Automatización y control
Con herramientas como Terraform o CloudFormation, la infraestructura se define como código, lo que permite revertir o replicar entornos con un clic.
4️⃣ Monitoreo y validación
Durante y después de la migración, los sistemas deben monitorearse con herramientas como CloudWatch o Azure Monitor, asegurando rendimiento y disponibilidad continua.
La migración a la nube no debe ser un salto al vacío. Con una estrategia clara, automatización y acompañamiento experto, tu infraestructura puede transformarse sin fricciones.